Otras veces puedes oírlo bailando bajo la luna llena sobre una rama seca, sus pisaditas ligeras suenan en tono de sol y recita a Elvis en Esperanto. Tan inofensivo como venenoso. Sólo quiero volverlo humano, por eso se los comparto.
Y yo, yo soy un mentiroso solitario, me crecen árboles en las raíces. Los enanos malditos de los afectos cercanos.

