miércoles, julio 08, 2009

Sobre pisar charcos como hojas de otoño

Sacude el polvo de tu corazón,
no esperes a que den las 12,
cualquier tiempo pasado fue peor,
más viejos éramos entonces.

Sacude el polvo de tu corazón,
márcate un baile con la aurora,
cualquier tiempo pasado fue peor,
somos más jóvenes ahora...




Cualquier tiempo pasado fue peor
- Joaquín Sabina

domingo, julio 05, 2009

Casi una crónica del fin de semana...

Este fin de semana amenazó con ser uno de los más apestosos de todo el año. Para empezar tenía cita con mi dentista sádico, ¿lo recuerdan?

Resulta que a inicios de la semana (o fue a finales de la semana pasada... ya no recuerdo) se me ocurrió comprar una bolsita de cacahuates garapiñados, para poder sobrevivir a aquello de mis jornadas de 12 horas corridas de trabajo. Estaba yo muy atento revisando unos convenios cuando sin ver saqué unos cacahuates de la bolsita, los metí en mi boca, cerré la quijada y CRANK! mordí una maldita piedra que me rompió la muela.

Pues prácticamente perdí la pieza, y este sábado tuve que ir para que me pusieran un reemplazo. No llevé el auto y me fui en Macrobús, porque como estaría atascado de novocaina, pues sería poco seguro manejar. Lo jodido aquí es que como fui la última cita del dentista, pues ya se le había acabado la anestesia...

Salí de ahí casi llorando, totalmente aturdido, y en eso, oh sí, comenzó a llover...

Supongo que esa ducha no agendada propició en algo que el dolor de la muela fuera aun más molesto.

Dormí por un buen rato. Cuando desperté y me dispuse a retirarme a mi feliz par de fiestas, mi padre tuvo la amabilidad de informarme que el auto tenía un "pequeño detalle"...

Ahora bien...

Alguien quiere explicarme porqué si mi padre me exigió hace tres años que leyera el manual del Pointer antes de que pusiera un pie sobre el auto (que en ese entonces no era mío), cómo fue que él se olvidó del pequeño gran detalle de que bajo ninguna circunstancia bebía meter la llave del carro mojada en la cerradura de la puerta del piloto, porque provocaría que el microswitch de la alarma hiciera corto, se oxidara y dejara inservible el auto, con el sistema de alarma activado permanentemente.

Aparte es monísimo, porque resulta que la alarma del coche si está activada mientras el auto está encendido (y en movimiento) se detona un mecanismo antirrobo que hace que se apague donde quiera que te encuentres....

Total, mi fin de semana estuvo a dos segundos de valer soberanas madres.

Y se salvó gracias al Oso y una botella de Whisky con más de 60 años de añejamiento. Sé que hice muchos corajes anoche, que me perdí la fiesta de Nubia y que el chiste del coche me va a salir en más de 1,200 pesos. Pero dude... esa botella me pegó tan duro que no tengo mucha idea de qué hice anoche, ni cómo desperté hoy.

Eso sí, no olvidé votar.

Nada de anular el voto! No señor!

Es más, en una boleta incluso voté por Roberto Gómez Bolaños....


miércoles, julio 01, 2009

Kings of Leon (o conciertos que sí me interesaría ver.)

La población indie/rocker/in de Guadalajara ha entrado en un estado absoluto de Ass on fire ante el anuncio del concierto de los Kings of Leon.

Estos muchachones vendrán a la ciudad el próximo 20 de Octubre y de pronto parece que todos quieren un boleto, pero yo no.

El motivo es bastante simplón:

No me gustan.

Sí, es rock bastante decente. Sí, son excelentes ejecutando. Sí, en vivo deben sonar potentes. Pero hay cosas de ellos que no me convencen. La principal y más molesta: Son un refrito de sonidos ya demasiado sobados, que intenta hacerse pasar por auténtico. Me he chutado todos los discos de ellos, excepto el último, y nomás no, mi conciencia musical no me deja en paz.

Si quisiera escuchar una banda que toca buen rock directo y sin complicaciones, mil veces preferiría a My Morning Jacket





Lo cierto es que desde el concierto de Radiohead tengo una crisis musical. Con esa insoportable pregunta de "What's next?"...
La música no me entra, ir a conciertos ya no me llama la atención... me la he pasado refugiado en The Beatles, Bob Dylan y Tom Waits.

Y luego de pensarlo un poco, creo que estas son las únicas personas que estoy dispuesto a ver en vivo, sin importar en qué punto del país se presenten yo sólo me emocionaría por ir a ver a...

jamie cullum blogger Pictures, Images and Photos

Jamie Cullum: El niño genio se dedica a reinventar el jazz, mezclándolo con música electrónica, bossa-nova, funk y lo que se le ocurra. Desde covers en piano de rolas imposibles de Jimi Hendrix hasta duetos con Clint Eastwood en Gran Torino o Dan Nakamura en Get your way. Cullum no tiene límites. El muchacho no respeta ninguna regla (ni siquiera su propio piano) y eso lo vuelve alguien a quién seguirle la pista. Además sus actuaciones en vivo tienen mucha actitud.



Sondre Lerche: ¿Michael Buble? Ni madres. El auténtico Jazz Man del siglo XXI es éste. ¿Su secreto? Es un músico de rock que se forza a si mismo a tocar jazz, sólo para ver dónde lo lleva. Tal vez sea el sucesor de Elvis Costello.


Belle and Sebastian: Tan felices como melancólicos... su sonido, ahora que murió The Beta Band, es único, como música de fondo en una película de Charlie Brown.

Beck: Es una leyenda y con eso.

Fito Páez: Me debe algunas canciones... de los pocos músicos en español que aun se mantienen (aunque está a un paso de no).



Pizzicato Five: Debe ser increíble verlos en vivo! entre retro y futurista, con actitud de película de Mauricio Garcés y botas de los Supersónicos... Una fiesta con Audrey y Scarlett allá bebiendo martinis en el fondo.



Tom Waits: No es Bob Dylan, pero está unos escaloncitos abajo. Este chico se da el lujo de dar sólo una docena de conciertos al año, y si no le gusta cómo está saliendo la actuación la corta a los 10 minutos de empezar. Nunca se sabe qué tono adoptará... Hold On, esa canción es un must en vivo. Y Waits es un genio.

Conor Oberst: Igual que con Dylan, donde sea que vaya, iremos a verlo.




Eels: El primero en la lista y el más prioritario. Su música es lo más cercano al sonido que hay en mi cabeza... No me ha defraudado en un sólo disco, y de algún modo Mark Everett se las ha arreglado para seguir siendo él mismo, seguir auténtico sin perder un gramo de estilo, sin importar que un disco haga melosos arreglos de cuarteto de cuerdas y al siguiente toque rock hiper distorsionado con aullidos. Por más freak que se haya convertido... Es admirable. Pronto una reseña de su último disco "Hombre Lobo".

En fin, esos para mi, creo que son los que valen la pena, el resto, será meramente circunstancial.


P.D. Notan que he tardado mucho en actualizar? Lo siento, demasiado trabajo en la oficina y pocas, muy pocas horas de sueño...

Plugin relativo para WordPress, Blogger...