jueves, junio 26, 2008

Algunas breves notas fúnebres

- Algunas funerarias son como restaurantes de franquicia, con colores predeterminados para cada zona, maquina de refrescos, vasos en tres tamaños, café de maquina, Splenda, crema en polvo, conexión gratis de wi-fi.

- La ansiedad produce muerte, la muerte produce ansiedad. Qué ansias de borrar este renglón.

- “¿Cuándo me traerá de vuelta de casa?”

- Es todo un reto para un sacerdote católico dar una misa para un suicida. El mejor sermón que le resulta es “pues sí, se queda allá abajo pero recemos cada que nos acordemos para que el portero tenga piedad y la deje entrar arriba”.

- We’re Battleships…

- Las tumbas de los niños tienen rehiletes.

- Supongo que los Funerales son un trance socialité muy similar a las bodas. Entras ahí y es tal el vértigo que no te enteras de lo que realmente pasa. Todo se convierte en una sucesión de hechos, reacciones inmediatas, asentimientos, tropiezos y la orden implícita de que nada importe y te mantengas bailando…
Luego cuando termina y llega el momento de revisar los saldos, comprendes que todo el anterior ritual fue sólo la obertura del real suceso…

- Algunas muertes fracturan familias, algunas familias caen como robles.

6 comentarios:

Soledad Burgos dijo...

siempre me dijeron que la muerte era un tránsito, no sé si me lo decían porque mi relación con ella era fatal, desordenada, imprecisa, callada, curiosa, ciega, una incognita,,,hasta que crecí y tomé mi propia decisión al respecto y hoy creo que la muerte es UN TRÁNSITO
TE QUIERO
SOLEDAD

Jo dijo...

La muerte es un personaje del que sabes que existe pero no te enteras de el hasta que se presenta de subito y a veces no se presenta con las mejores credenciales... y como bien dices las muertes fracturan una parte de ti y a mi me decian que eso se curaba con el tiempo... pero a un año yo no puedo aun cuando tenga que portarme como un roble autentico.

te mando un abrazo... los funerales son como bodas... algunos implican mas gastos de lo que deberian y siempre fastuosas

Sue dijo...

Mi primer roce cercano con la muerte fue a lso tres años, cuando murió mi abuelo Miguel; yo quería llevármelo a casa, le dije a mi papá que le dejaría mi cama, pero que lo llevara a casa. Mi padre, que no había llorado, no pudo detener la vorágine de sus lágrinas.

El último entierro en que estuve, fue en diciembre pasado, en fechas muy cercanas a la Navidad; el entierro de Agustín.

La muerte es, como dice Soledad, un tránsito; un viaje. Los muertos no mueren -palabra tan tétrica- yo prefiero decir que transmutan.

"Nada se pierde, todo se transforma", ¿recuerdas?

Te quiero.

Neto Citadino dijo...

Ufff, los funerales son díficiles y muchas veces los empleados carecen de tacto.

Estuve en un funeral cuando tenía 10 años y el útimo a los 21. No deja de ser Difícil, la muerte es difícil pero es inevitable.

Estamos con Usted mi estimado.

Saludos

yorkperry dijo...

Soledad, rayos, escribes hermoso. Sí, creo que fue algo así como "un paso a..." ¿hacía dónde? eso sí no tengo idea... Y yo a ti.

Jolie, recibo tu abrazo y te envío otro... tienes razón, también por eso es como una boda. Morirse cuesta caro. Pero uno no es el que paga... en más de un sentido.

Sue, recuerdo aun cuando me contaste eso... y Drexler debe tener la razón... gracias, te quiero =-)

Neto, creo que los empleados están tan acostumbrados a eso del muerto... que pierden un poco de tacto. No los culpo, pero hell, a veces vaya que no ayudan...

Gaal Dornick dijo...

Ups York, de verdad no tengo idea que decir, un abrazo desde aqui mi hermano

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